Yo no sé amar.

Me he liberado de las angustias y de los males, hoy soy un hombre nuevo. Hoy puedo amar, vivir con mas fuerza y ser tuyo como del aire.

– Gabriel.

Panamá, 8 de agosto de 2016.

Querida mía:

Te escribo porque ya estoy en paz, volví al viejo apartamento que dejó mi padre. Volví a pintar, sabes lo mucho que me ha costado dejar mi vida en tu balcón, pero aquí estoy otra vez y en éstas letras quiero darte las gracias por tu adiós. Ya sabes esa tarde en Málaga, llovía, así como las lágrimas en tus ojos brotaban con facilidad mientras yo sostenía tu mano frágil… tu mano que alguna vez fue tan mía.

Créeme, esto no es fácil pues tu naciste para ser fuerte, yo nací para ser hombre… un hombre que sale a beber con sus amigos, un hombre que lee sobre la época colonial, nací para ser un hombre de rápido caminar, ser el hombre que represente a mi madre cuando Papá se a ido de casa, nací para no llorar, bueno, eso es lo que dicen, o lo que yo he querido creer.

¿Qué es el amor para un hombre? …

El amor desde mis ojos no tiene significado, el amor desde mis ojos es borroso y claro a la vez. Yo no sé amar, pero cuando te vi entendí que no necesitaba saberlo. Tomé la venda de la mesa de noche y me la puse en los ojos, dije «Ella es para mí» y lo fuiste. Te amé cada noche, me entregaste tu cuerpo y me hablaron tus gemidos. Entonces mientras tú fumabas aquel cigarrillo yo observaba cómo tus labios se comprimían mientras inhalabas aquel humo delirante.

Desnuda analizaba cada espacio de tu cuerpo:

las lineas de tus senos, las esquinas de tu cintura, el bordado de tus mejillas y las curvas de tus labios.

Me preguntabas ¿en qué piensas? ¿no dirás nada? Y yo solo besaba tu frente, mujer virtuosa no podía liberar lo que pensaba, aquellos pensamientos los guardé en mi mente para cuando me hicieras falta en las tardes.

El balcón de mi casa se parece al nuestro, pero no iguala nuestros besos, ni la brisa de abril en la que mis brazos fueron tu abrigo.

Recuerdo el día en que me dijiste adiós, era hora de partir y de vivir lejos de nuestros disgustos, lagrimas y dolores. Me dijiste que yo era libre y que podía vivir sin ti. Recuerdo que respondí que si podía, pero no quería y es cierto. Si pude hacerlo, pude montarme al avión de regreso a casa, mientras miraba las pinturas de nuestro hogar, aquel dibujo de tu cuerpo, pude vivir sin ti.

No entendía como pero si, si te amé, si te soñé, si te lloré. En mis horas de soledad eterna te extrañé y me pregunté ¿cuándo pasó esto? no sé cuando me enamoré de ti y de tu manera sutil de caminar. Estaba amando y no me daba cuenta, nunca supe que era eso de las emociones de la que hablabas, ni a qué te referías con un «por siempre juntos» yo solo entendía que te amaba.

Soy un hombre sincero, soy un hombre sin miedo a vivir, soy el hombre que te cuida desde lejos… pero también soy un hombre débil, me derrite un beso, mi corazón se aceleraba cuando te acercabas a mi, me ruborizaba al oír tu voz y lloraba de alegría a escondidas cuando me decías «te amo». Nunca supe lo que es el amor, nunca supe lo que era un compromiso… pero dime ¿qué mas querías? si ya te había dado mi vida.  Éste hombre de pocas palabras siempre fue tuyo.

Te envío un abrazo.

Cariños,

Gabriel.

4 respuestas a “Yo no sé amar.”

  1. Te amo Yossy. Siempre tus historias me atrapan y no puedo dejar de leerlas hasta saber el final.

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    1. Lo mejor de esta respuesta es el nombre jaja❤️ escribo por ti y por todos aquellos que sonríen con mis letras. Te amo mil ! Gracias.

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  2. Esta es la carta de un caballero, para una verdadera dama. ¡¡Tremendo!!

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    1. Gracias Sr. Lee ❤️

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