Cuando era pequeña tenía muchos sueños, puedo asegurar que más de los que tengo ahora, algunos los he cumplido, otros están en lista de espera y los demás siguen siendo sueños que el viento lleva y trae.
Hoy, estoy segura que quiero caminar por el sendero que yo elija, quiero caminar sin miedo a las caídas, sin miedo a las derrotas, sin miedo a las desilusiones. Porque estoy segura que ellas vendrán pero yo estaré en pie esperando para vencerlas.
Mi madre siempre ha dicho que la clave está en creer en uno mismo, en confiar primero en ti y en tu capacidad de hacer las cosas bien. No importa que tan obscuro se vea el camino, la luz que ilumina tus pasos será tu propio corazón.
Tendemos a preocuparnos demasiado por el “qué dirán”, aquella frase corta y tóxica que no nos deja crecer, nos estanca en un estado de “stop” en el que suprimimos nuestros sueños, adormecemos nuestros talentos y empezamos a ver sombras en el espejo que obscurecen nuestro verdadero yo.
Existen diferentes tipos de personas en el mundo:
- Las que te darán la mano sin siquiera saber tu nombre
- Las que te conocen, te dan la mano y luego te desechan como un trapo.
De esas dos tipos de personas, lamentablemente en nuestro desestabilizado mundo la opción 2 gana por popularidad.
Hace poco le preguntaba a una amiga, ¿Qué harías si mañana recibes la oportunidad de irte lejos, establecerte en otro país y realizar tus sueños?, -Me voy, respondió ella, ante todo está mi desarrollo profesional. Y es cierto, todos quisiéramos levantarnos una mañana y decir “me voy” “es hora” “nada podrá detenerme”, el detalle está en ¿Qué estarás haciendo cuando ese momento llegue? ¿Dejarías tus libros, tus recuerdos, dejarías tu vida? ¿Acaso podrás tomar el primer vuelo hacia tus sueños sin mirar atrás? La motivación y las ganas existen, pero depende de nosotros mismos desde ahora trabajar en esos momentos de despegue que tanto esperamos.
Dejemos nuestras vanidades atrás, las modas ridículas en las que nos hacen caer las redes sociales, dejemos atrás las inseguridades que plantan las personas toxicas, dejemos atrás cada cosa que nos limite y empecemos a creer en nosotros mismos aunque cueste. Levantarse cad
a mañana es un reto, pero la clave está en que lo primero que pienses antes de activar tu día sea “hoy seré mejor que ayer”.
Ama, ríe, viaja y conoce tu país, come lo que te gusta y por sobre todas las cosas no dejes de soñar y CREER que realmente puedes hacer todo lo que desees aunque creas que el universo no está a tu favor y puedo asegurarte que esa es una trampa más en la que te hace caer la sociedad, naciste para brillar con luz propia no para iluminar a almas opacadas por sus creencias déspotas y sin beneficio alguno para tu vida.
Tal vez hoy te mires al espejo y no te guste lo que veas, pero recuerda que cada día es una oportunidad para cambiar, crecer y ser mejor, cultiva las ganas de brillas y llegaras tan lejos como tú mismo te lo permitas.

Replica a yossym2527 Cancelar la respuesta