Categoría: Relatos
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RISA FUERTE, CORAZÓN LIVIANO.

«Te ríes muy fuerte» «¿porqué saludas tan alegre a la gente? ¡pareces ridícula! ¿estás llorando? eres demasiado buena, para.
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El sueño de aquella noche.

Pasaba la media noche, era momento de cerrar los ojos después de la conversación con Dios de siempre. Aunque esta vez le pedí que estuvieras bien, sonriendo o por lo menos esperándome en tu cálido corazón. Luego de un amén cansado, me adentré en un profundo sueño en donde algunas áreas de mi cabeza se…
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Hasta siempre.

Aunque nuestros caminos no se crucen más, aunque no sonreías al verme. Voy a quererte siempre, aunque otra mano sostenga la tuya, voy a quererte, aunque hoy no leas mis cartas ni pienses en mi. Voy a hacer de cuenta que tuvimos un tiempo y que lo vivimos al cien, nos abrazamos, reímos a carcajadas…