Café para dos

Una taza con las marcas de mi labial, tu café negro y con poca azúcar. La compañía perfecta  para calmar nuestra ansiedad de recorrer el mundo en cinco minutos.

Me gusta el beso que marcas en mi mejilla, suave, ausente y con el aroma tibio que el café deja en tu boca.

Quiero compartir mi café contigo:

En mis mañanas frías,

Cada tarde cuando el reloj marque las 5:00 p.m.,

Cuando quieras verme a escondidas,

Corriendo a una esquina escapando de la lluvia,

Sobre todo, solo cuando mis ojos te miran por encima de la taza

Llámame, espérame y que sean dos cafés por favor. 

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.