Me gustas.

Me gustas.

Me gustas incluso cuando intento no buscar tus fotos en el cajón que nadie conoce, me gustas incluso cuando evito tu mirada después de un roce de palabras.
Me gustas y siento decirte que hasta la hebra más delgada de tu cabello es la razón de este desasosiego.
Me gusta también cuando sonríes, si, aquella sonrisa que nadie entiende pero que yo descifro.
Me gustas, tanto como me gusta el aroma a pasto mojado por la mañana, fresco y natural como tu mirada.
Me gustas, y vanos recuerdos de tu voz mencionando mi nombre tengo, pero aun así me gustas por qué sabes quién soy.
Me gustas, incluso cuando no sé si me lees, si admiras mis fotografías a poco color e innumerables cabellos sueltos sin atar.
Me gustas aveces cuando tu piel toca la mía y se me eriza hasta el alma.
Me gustas a tiempos distintos, en pasado en presente y en futuro.
Me gustas porque no sé si te gusto y eso me vuelve inocente de ti.
«Me gusta que me gustes»
Almudena

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.