Carta de un alma rosa.
Por Almudena Rosa.
Hola amor, has partido ¿cómo va el camino? me imagino que estás sonando la canción numero tres del playlist de tu celular, si, aquel conjunto de canciones que organicé para ti el día que te marchaste con la intención de que recordaras la razón por la que llegaste a esa estación de trenes y me viste justo al lado de la señora con pecas. Añadí aquella canción que te recuerda porqué te quedaste a mi lado la noche que enfermé y se cayeron todas las partículas de mi cuerpo, me volví aquel reflejo que no quieres ver en el espejo, fea, despeinada, malhumorada y aun así te quedaste. también está aquella ultima canción que oí con lagrimas en los ojos mientras me abrazabas y repetías «es lo mejor para los dos».
Si, ya sé que encontraste en la vereda la primera piedra, pensaste que podías descansar y quedarte ahí sin problemas, bueno los amores no correspondidos hacen daño ¿verdad?. Mientras llorabas por ella yo rezaba a oscuras para que encontraras las fuerzas para levantar tus manos secar tus lágrimas y unirte en mi oración con Dios.
Supe que continuaste y que dejó de llover, ahora sale el sol, trabajas y has echado en el cajón de los recuerdos nuestras fotos junto con mis besos. Aquellas canciones te siguen a todos lados, encontraste la sombra de un gran árbol, es fresco, bonito y florece; Cuéntame de ella, me dijeron que es bonita y que se muere por ti ¡bravo! desde ese momento dejó de llover también en mi corazón, al fin mi amado estaba sonriendo. Descubrí que habías dejado de recordarme por que ya no llamabas por las tardes para escuchar mi voz, siempre supe que eras tú mientras preguntaba y no colgabas hasta que yo lo hiciera, eran los cinco minutos más felices del día.
¿Cómo va el clima? acá es otoño, caen las hojas de tus recuerdos y sopla la brisa del deseo, aquella brisa que me acurruca en las tardes para envolverme entre sabanas que aun conservan el aroma de tu cuerpo.
Siguen caminando vida mía, yo te espero en el mismo balcón donde te dije adiós.
Por siempre tuya, Almudena.

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